El silencio y la tristeza. Cuando falta una colita alegre

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Marco Tulio Monzón

Hoy entré a mi casa, y no hubo una colita contenta que me diera la bienvenida.  Mandy, nuestra compañera de muchos años nos dejó este 16 de septiembre, se venció su fecha de vida, regresó a su cielo de perros, cumplió su misión en la tierra, dio y recibió amor de toda su familia.

IMG_20181214_211755Y es que Mandy no fue solo una mascota, llegó pequeñita a casa, fue la alegría de mis niños, hasta cuando jugaban a la escuela, su aula se denominó “Escuela Mandy”. Y era feliz, corriendo detrás de ellos, sin saber por qué, sin saber hacia dónde, -digo yo, pues- y recibiendo abrazos y cariño a cada instante.

Sabía a qué hora se iba a traer el pan, y se preparaba para salir a dar su paseo diario. Me acompañaba a hacer los pequeños mandados, caminábamos por las calles del centro, siempre a mi lado, obediente, humilde, pero, sobre todo, alegre.  Los paseos eran su felicidad, le brillaban los ojos cuando sabía que nos acompañaría.  Gozaba de las calles, del campo, de las pocas veces que salió a paseos lejanos, disfrutaba sacando la cara por la ventanilla del carro para sentir el aire en su nariz y disfrutar del paisaje urbano que se le presentaba.IMG_20181103_071552

Cómo no extrañar a un perrángel, como no extrañar la compañía nocturna viendo la televisión, trabajando en la mesa del comedor, acompañando siempre en silencio y con una mirada tierna y humilde, cómo no extrañar esa amiga que esperaba que llegáramos para salir a nuestro encuentro.

Como no extrañar su compañía en las noches, cuando se le ocurría dormir con cualquiera de la familia.  Siempre tuvo una cama donde descansar en cualquier parte de la casa.  Gozaba cuando la dejaba dormir a mis pies, disfrutaba acompañar el sueño de cualquiera de mis hijos, que también aceptaban su compañía.  Era una consentida, pero pese a ello, era muy obediente. No era de mucho ladrar, pero cuidaba y no había roedor que se le escapara.  Huía de los baños quincenales, pero disfrutaba luego del sol.

Primorosamente maternal, tuvo dos fracasos de parto, pero también dio amor maternal a dos gatitos.  Cómo olvidar el cariño con el que los trató, cada uno a su tiempo.

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Pero el tiempo es implacable, la edad y las enfermedades también.  Y así, poco a poco, en unos cuantos días, esa alegría, esa luz de la casa se fue apagando poco a poco, esa mirada se fue entristeciendo, se fue despidiendo, y nos tocó dejarla ir. Nos tocó llorar su partida, porque nuestra Mandy fue parte de la familia.

Fue parte no solo de la familia de la casa, fue parte de una generación de sobrinos que siempre la amaron, jugaron con ella, la abrazaron, la consintieron y le dieron cariño.  Mandy fue feliz, fue bien tratada y correspondió.

Sus alas empezaron a crecer conforme su salud se deterioraba.  Su cuerpo se fue tornando liviano, mientras su alma se elevaba a su nueva dimensión.

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Esta es la última foto tomada a nuestra querida Mandy

Sin duda los santos protectores de los animales estuvieron a su lado, San Martín de Porres, San Isidro Labrador, San Francisco de Asís, la encomendé a ellos, y sin duda la asistieron para que su tránsito a la otra vida fuera tan dulce, tan momentáneo, tan sencillo, como una gota de agua que se evapora, como el tiempo que tarda un suspiro.  Su última mirada fue como de consuelo.  Nuestras lágrimas sin duda le sirvieron de bálsamo porque hasta el último instante se sintió amada.

Cómo no sentir el dolor de un animal, cómo no compartir el sufrimiento con esa impotencia de no poder aliviarle. Cómo no ser sensible ante la agonía de un ser que dio tanto para hacer felices a sus amos…

Posiblemente para muchos, sea exagerado sentir tanto dolor por una mascota, pero para quienes amamos a los animales, unas lágrimas son poco para lo que ella nos dio de felicidad.

Sin duda ahora nos espera para acompañarnos a pasar el puente que nos llevará algún día a la otra dimensión.

Acerca de Culturales de Maco

Notas culturales compartidas y creadas por Marco Monzón, y colaboraciones para compartir desde la cultura, el arte, la espiritualidad y la tradición católica. Comparte ademàs, notas culturales de medios de comunicaciòn.
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