El Coliseo o la muerte como espectáculo -1 de 3-

Colosseum_in_Rome_Italy_-_April_2007.jpg

Escribe:
Camilo García Giraldo
Arte/cultura 
Publicado en gAZeta
Periódico digital

El Coliseo de Roma o el Anfiteatro Flavio es el monumento mejor conservado de la antigüedad romana y fue construido por los emperadores de la dinastía Flavia, por Vespasiano, que comenzó sus obras en el año 70 después de Cristo, y por Tito, que lo terminó diez años después.

Sus graderías que rodeaban la arena central tenían la capacidad para albergar a 50 000 espectadores. Y en él se celebraron con regularidad y durante más de 450 años diversos espectáculos violentos como las venationes que eran peleas de animales, los noxii que eran las ejecuciones de prisioneros por animales y las munera que eran los combates de los gladiadores que terminaban casi siempre con la muerte del vencido. Se calcula que en estos espectáculos sangrientos murieron unas 300 000 personas.

Pero, ¿por qué los antiguos romanos se sentían poderosamente atraídos y disfrutaban con gran emoción estos espectáculos sangrientos y mortales, en especial esos combates a muerte entre los gladiadores? Podemos proponer dos respuestas a esta pregunta. La primera, que los gladiadores eran esclavos, seres humanos sin valor porque carecían de la condición que se los daba, la libertad.

Falta de valor que se incrementaba debido al hecho que las autoridades estatales podían disponer siempre de suficientes esclavos, de un notable excedente, que capturaban entre la población de los territorios que conquistaban con sus campañas militares y que después comenzaban a controlar política y administrativamente. Los esclavos varones tenían, por lo tanto, una fuerza física que se podía despilfarrar o «malgastar» en estos espectáculos, o mejor, que se podía usar no solo para las actividades laborales sino también, después de ser bien adiestrada, en la realización de estos combates a muerte que a los romanos libres les parecían «juegos» divertidos.

Y la segunda razón es que estos combates entre gladiadores eran una especie de imitación o repetición lúdica de los combates que los soldados del ejército libraban con frecuencia contra los ejércitos enemigos de los pueblos cuyos territorios se proponían conquistar para ampliar el espacio de su dominio político. Y como cada triunfo que lograban era considerado por los romanos como una gran prueba de la supremacía universal de su poder, lo celebraban recibiendo en Roma a ese ejército vencedor en un arco –el Arco del Triunfo– alrededor del que se congregaban multitudinariamente para ovacionarlo.

Triunfo militar que les daba el derecho someter a su voluntad a los vencidos, de esclavizarlos o de disponer con toda libertad y sin ninguna restricción de sus vidas. De ahí que matar a un vencido era una norma válida, o mejor, un acto normal para los ejércitos romanos.

Acerca de Culturales de Maco

Notas culturales compartidas y creadas por Marco Monzón, y colaboraciones para compartir desde la cultura, el arte, la espiritualidad y la tradición católica. Comparte ademàs, notas culturales de medios de comunicaciòn.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s