Quiroa: un recorrido por su vida -Parte IV Segmento II-

quiroa 4 2Por:
Juan Antonio Canel
Escritor
Publicado en
Diario La Hora
Guatemala, C. A.

Entonces, Maco tomó el envase; luego de destaparlo y olerlo con ceremonial de cantina, se lo llevó a la boca. Don Francisco observaba cada movimiento como si se tratara de la construcción de un nuevo mundo.

 La boca se le llenó de saliva y su manzana de Adán parecía un subibaja. Vio que pasaron por la garganta los tres buches que pertenecían a Maco… y luego vio con horror que los suyos también tomaban la ruta esofágica de Maco.

Cuando el octavo estuvo completamente vacío, lo puso en la mesa; Maco tomó limón con sal para llevárselo a la boca y chuparlo. En ese preciso momento don Francisco se irguió como si se tratara de un entrenado soldado. La cara se le transformó y sus músculos tomaron nuevas ubicaciones.

Firme y con las manos tensas apoyadas en la mesa, se dirigió a Quiroa y le dijo:

-Maestro, nunca creí que fuera tan pura m…

Dicho esto, dio la vuelta y se dirigió hacia las puertas de batiente que franqueaban la salida. Maco esperó hasta que don Francisco empujó la puerta para salir. Y cuándo este iba a hacerlo, volteó la mirada hacia Quiroa como queriendo calcinarlo. En ese momento, Maco se levantó y se dirigió a don Francisco:

-Don Paquito, no se enoje, venga. Yo me retrasé un poco porque fui a cobrar unos centavos.

Venga a tomarse su trago. Vea, ya se lo están sirviendo. Ahora le va a caer mejor porque se lo va a tomar con más ganas.

Don Francisco observó que el cantinero limpiaba la mesa y les ponía suficiente licor, hielo, boquitas y vasos. Entonces, haciendo gala de su espontaneidad, le dijo a Maco:

-Maestro, ¡nunca pensé que usted fuera tan dea’ huevo!

Marco Augusto me contó que esa situación que vivió con don Francisco fue una lección enorme que le sirvió, como otras, para conocer al ser humano en una situación extrema de tal naturaleza.
El asunto de la construcción de anécdotas y escenarios adecuados para sus textos la tuvo Marco Augusto desde patojo.

Al principio las utilizaba para sus poemas amorosos; luego las construía de manera sistemática. Hay una muy simpática que me contó Max Saravia Gual allá por el año 1985 o 1986, no recuerdo bien el año. Lo cierto es que un día lunes, en los años 60 del siglo pasado en la Escuela de Artes Plásticas que, en ese entonces quedaba en la 8ª. avenida entre 12 y 13 calles de la zona 1, a eso del mediodía se juntaron Marco Augusto Quiroa, Roberto Cabrera y Rafael El Chino Pereyra. …  …  …

Acerca de Culturales de Maco

Notas culturales compartidas y creadas por Marco Monzón, y colaboraciones para compartir desde la cultura, el arte, la espiritualidad y la tradición católica. Comparte ademàs, notas culturales de medios de comunicaciòn.
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