De lo editorial a lo literario en Guatemala -1 de 3-

bony 1Por:
Rodrigo Villalobos
Publicado en
Revista digital
La Fábrika

En medio del bullicio de las clases de primer año (porque el área común en compañía de los muchos prospectos de pedagogos se volvía un caos), en aquellos salones de estudio de la Facultad de Humanidades en la San Carlos, conocí muy poco de Bony Hernández, compañera de estudios de la Licenciatura en Letras. Resultaba poco convergente relacionarse con los colegas cuando se tiene tan poco tiempo.Hernández era una chica de buen ánimo constante, en medio de aquel extraño ambiente, una confidente de cursos que comenzó a verse más meditabunda y menos extrovertida a medida que avanzábamos en aquella carrera tan peculiar. Cuando cambiamos los salones amplios por pequeños espacios de escasos pupitres empezamos a conversar más, me enteré de las extrañas expectativas que cuajaban en su forma de entender la vida literaria y de sus aspiraciones por la escritura. Ni ella ni yo dábamos pauta a lo que terminaría siendo una complicidad editorial hasta el día de hoy.

En la actualidad, Bony ya no es solo una alumna común y corriente en sus últimos años de carrera universitaria, se ha convertido en escritora publicada y además en una resuelta editora con visión crítica. Sus cabellos no son tan largos como cuando la vi por primera vez, pero se le alargó el conocimiento de crítica literaria y sus formas de interpretar el significado de la literatura en este contexto centroamericano. Con sonrisas resueltas me ha concedido esta entrevista donde revisamos su identidad literaria y su experiencia en el campo editorial. A continuación, lo que nos dijimos en medio del aroma universitario hace unos días:

Rodrigo Villalobos: ¿Cómo visualizás el panorama literario actual en Guatemala?

Bony Hernández: En lo personal, me parece una estafa. No hay creatividad literaria, pero influyen muchas situaciones como compadrazgos, dinero y editoriales que publican por intereses particulares. Las publicaciones llegan porque se puede lucrar al estar en ese catálogo, sin embargo, no es que tengan calidad literaria y esperando que en algún momento ese escrito tenga alguna influencia. Además, no hay un estilo donde se defina una generación, corriente o movimiento literario y cumplen con estas o aquellas características, simplemente cada quién jala para donde le da el dinero.

Ahora se da también el efecto posmoderno del “yo publico, es mi sueño y nadie puede opinar lo contrario, si lo hace es por envidia”, y se les olvida que hay una línea estética detrás, aun cuando digan que esas reglas ya no se aplican a la literatura actual. Lamentablemente ahorita todo está muy disperso, sin orden, no hay espacio para la crítica y no se ve bien a quien opine que las cosas se hacen mal, los parámetros dejan de existir porque se piensa que el arte es algo del todo subjetivo y lo que se hace ahora no se puede refutar.

RV: ¿Qué opinión tienes de la que se hace llamar ‘literatura’ a través de las redes sociales, dígase poetuitso instastories o publicaciones de Facebook que se publicitan como textos literarios?
BH: No es literatura, es solo un texto que se publica. No hay filtro crítico literario que diga que el texto es apto para publicación, que a lo mejor sonó bonito y tus conocidos y familiares aprueban lo bien que quedó, pero es eso nada más, una publicación. Cuando esta gente, que ha vivido de la ilusión de sus likes, llevan el texto a una editorial, creen que la editorial debe estar obligada a publicarlos y no es así de fácil, se desmoronan si reciben una negativa. En este sentido, las redes sociales han sido un perjuicio y solo promueven que se pierda el sentido de ‘lo literario’ a través de una plataforma.

RV: Como comentabas que no ves un movimiento o corriente literaria en la actualidad, ¿cómo percibís el mercado editorial?, debido a que siguen existiendo librerías, editoriales y autores nacionales, ¿crees que promueven algún tipo de literatura particular?

BH: Pues muchos espacios en el medio ven que las personas que más suenan en redes sociales son a quienes debe publicarse. Son famosos, influencers, youtubers o booktubers. En el caso particular de losbooktubers, no tienen calidad ni formación literaria y venden como pan caliente, algunas editoriales lo saben y es un arma mediática para difundirse como marcas o productos para sacar dinero nada más.

RV: ¿Creés que existan autores contemporáneos que han sido invisibilizados por los medios y que merezcan ser reconocidos?

BH: Sí, conozco a unos tres o cuatro escritores, que merecen la pena que se les conozca por su trabajo, por ejemplo, Hael López, Javier Flores y Danilo Villalta. Es gente nueva que vale mucho y que a pesar de ser jóvenes de veintitantos años están frustrados porque en el medio solo salen los mismos dos o tres, a esos los ponen en todos lados y los llaman para todos lados, aunque sea gente sin criterio propio y que se la pasa repitiendo como loro lo que ya se ha dicho siempre o lo mismo de los libros, y en realidad les falta calidad literaria, pero tienen los contactos.

Acerca de Culturales de Maco

Notas culturales compartidas y creadas por Marco Monzón, y colaboraciones para compartir desde la cultura, el arte, la espiritualidad y la tradición católica. Comparte ademàs, notas culturales de medios de comunicaciòn.
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