Encomio a Maximiliano Araujo en el Cambio de la Rosa de la Paz *

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Francisco Morales Santos
Escritor

Si alguien dice que conoce a Maximiliano Araujo porque en alguna ocasión ha compartido con él momentos de buen humor solo conoce una parte de su naturaleza.

Y si este día se le honra por parte del Ministerio de Cultura y Deportes, no es solamente por su actuar en diversas instancias del ente rector de la cultura guatemalteca, sino porque la mayor parte de su vida la ha dedicado a promover la cultura y la fraternidad, sin esperar otras ganancias que las espirituales y el acopio de amigos que como él piensan en otros mundos posibles.

Me refiero a sus amigos entrañables Víctor Pabch, seudónimo del misionero Ramón Adán Sturtze, al poeta Amable Sánchez, a Luis Alfredo, el seco Arango, y al inolvidable Tasso Hadjidoudou, que entre ustedes lo están aplaudiendo, porque con ellos aprendió hace ya varios años lo que en verso dijo Miguel Ángel Asturias: “Dar es amar, / dar prodigiosamente, / por cada gota de agua / devolver un torrente.”

Maximiliano Araujo es un típico provinciano, porque siempre ha visto en el vecino a alguien con quien hablar y si hay que echarle una mano ni lo piensa dos veces. No soy solo yo quien lo dice. De sus acciones hablan Módulos de esperanza y Cuarto mundo. Y digo provinciano en el mejor sentido de la palabra porque ante una ciudad cada día más grande los problemas crecen como también crece la egolatría, pero él se ha unido a causas quijotescas, contra molinos de viento.IMG_0383

Pertenece a una familia oriunda de la aldea La Ciénaga, en el municipio de San Raymundo, donde nació en 1950.

Como abogado, ha contribuido a la creación de fundaciones que tienen que ver con la cultura y ha dado su apoyo a personas individuales para salvaguardar sus derechos. En este afán se ha entregado con tesón y sin patrocinio alguno —como podría ser una fundación tipo Fundación Ford, por ejemplo— para la recopilación de leyes que velan por los derechos de bienes tangibles e intangibles. En el campo de la investigación, ha escrito libros como De la escultura colonial a la crítica literaria, de 1984; Desandando huellas

(apuntes, entrevistas y documentos para el estudio de la literatura guatemalteca para los años 80 del siglo XX), publicado en el año 2000; Del estímulo a las artes en Guatemala, su legislación cultural, inventario jurídico, o el Breviario de legislación cultural, que tiene más de una edición, y Las utopías aún son posibles, apuntes y reflexiones que hizo el autor sobre la vida y la obra de Joseph Wresinski, sacerdote francés, fundador del Movimiento por los derechos humanos ATD Cuarto Mundo. En su opúsculo Max también habla de los proyectos y programas de ese Movimiento.

Entre sus muchos aportes a la cultura están la creación de Editorial Cultura, la creación del Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias y la materialización de otros reconocimientos que por causas que ignoramos están pasando al olvido. Pero antes de esto, en el seno de la Universidad fue uno de los creadores de la revista literaria Abrapalabra.

¿Y qué decir de su papel como promotor de la cultura? En 1978 varios estudiantes de la carrera de Letras y Filosofía de la Universidad Rafael Landívar decidieron constituirse en un grupo editorial con el nombre de Grupo Literario RIN-78. con el objeto de publicar sus propios libros. En ese grupo estaba nuestro amigo, quien con el tiempo también se constituyó en editor, y fue así como en el año 2000 su editorial Nueva Narrativa contaba con 12 títulos. Su oficio de escritor comienza con la publicación de su único libro de poesía titulado Atreviéndome a ser.

En Nueva Narrativa aparecen tres obras suyas: Cuentos, fábulas y anti fábulas de 1980; Puros cuentos los de mi abuelo, de 1990; Cuentos del desamparo y otros cuentos, de 1996 y Encerquita del cielo, sin fecha. Algunos de sus cuentos tienen que ver con historias de jóvenes. A propósito, hay un cuento corto que retrata muy bien a un grupo de muchachos. Su título es “Los reyes del rock”, su ambiente los años 60, a juzgar por la canción “Es Lupe, Lupita mi amor…; pero también trata historias que tienen que ver con las andanzas del autor por esos mundos donde campea la miseria como los asentamientos o el basurero.

Acerca de Culturales de Maco

Notas culturales compartidas y creadas por Marco Monzón, y colaboraciones para compartir desde la cultura, el arte, la espiritualidad y la tradición católica. Comparte ademàs, notas culturales de medios de comunicaciòn.
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