BÓVEDA DE ENCANTO Y ORGULLO CÍVICO

matul

Imagen del Parque a Benito Juárez, al fondo la guardianía en cuyo dintel se encuentra el poema. Foto archivo personal.

Escribe:
Doctor Daniel Matul Morales
Gestor cultural e investigador
Quetzaltenango

Caminando por mi barrio: “La Democracia”, hoy zona 3, de la ciudad de Quetzaltenango, de pronto me encontré relacionando con su jardín. Desde el 15 de septiembre de 1921, este antiguo vergel adopto el nombre de “Parque a Benito Juárez”.

Sucede que, cuando Guatemala cumplía su primer centenario de independencia, ciudadanos mexicanos residentes en Xelajú, en actitud fraterna obsequiaron una especie de obelisco de piedra con la talladura en relieve del Calendario Azteca, en cuyo centro se encuentra incrustada en bronce la imagen del Benemérito de las Américas don Benito Juárez, abogado y político de origen zapoteca que gobernó la hermana República de México entre 1858 y 1872, gratamente recordado por haber nacionalizado los bienes del clero y por su célebre pensamiento: “«Entre los individuos, como entre las Naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz».

Entonces recordé que este parque, cuando éramos niños, lo considerábamos una bóveda de encanto y orgullo cívico de los vecinos del “Barrio de la Democracia”. Nos fascinaba observar los peces de colores que rebosaban en una lagunita edificaba para el efecto. Otras veces, por las tardes, corríamos tras las bellas mariposas tratando de capearlas o, por las noches, buscábamos captar luciérnagas que tiritaban en la inmensidad de la oscuridad, trazando caprichosas líneas luminosas. Ya en la juventud, en símil de la academia griega, girábamos alrededor del jardín, en afán peripatético, estudiando las asignaturas que nos correspondían presentar en los exámenes de fin de ciclo.

También resoné que en dintel de la guardianía del parque se encuentra escrita con letras de cemento la primera estrofa del poema “La Rosa del Jardinero” autoría de los hermanos Serafín y Joaquín Álvarez Quintero, poetas españoles de origen sevillano, que vivieron desde finales de la década de 1870 hasta los años de 1940. El grabado a que me refiero dice: “Era un jardín sonriente; era una tranquila fuente de cristal; era a su borde asomada, una rosa inmaculada de un rosal. Era un viejo jardinero que cuidaba con esmero del vergel, y era la rosa un tesoro de más quilates que el oro para él. . .”

Luego de volver a releer este verso en situ, el día de hoy, 8 de enero de 2018, sentí honda tristeza de mirar nuestro otrora fascinante parque, totalmente engullido por el neoliberalismo y la incapacidad administrativa de los dirigentes políticos del municipio. Seguramente, vendrán tiempos mejores cuando la sensibilidad estética retorne al poder municipal.

Acerca de Culturales de Maco

Notas culturales compartidas y creadas por Marco Monzón, y colaboraciones para compartir desde la cultura, el arte, la espiritualidad y la tradición católica. Comparte ademàs, notas culturales de medios de comunicaciòn.
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Una respuesta a BÓVEDA DE ENCANTO Y ORGULLO CÍVICO

  1. Maximiliano Sigui dijo:

    Excelente trabajo del doctor Matul Felicitaciones

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