EL MES DE MAYO -3 de 3-

mario gilbertoEscribe:
Mario Gilberto González R.
Ex Cronista de La Antigua Guatemala

Es decir que, cuando llegaba el sarampión la viruela ya estaba dentro,  las paperas tocaban en la puerta de la casa y anunciaban con bombos y platillos que  la sarna vendría después.

mario 4Para purificar el ambiente de las casas, se quemaban en braseros de barro, hojas de eucalipto y en el piso se regaba creolina.

Los médicos extendían las recetas a mano y con letra que sólo el boticario entendía.  Las farmacias tenían su laboratorio donde se elaboraban las medicinas. Jarabes y pomadas especialmente.

Cuando la lluvia empapaba la tierra, salían de su escondrijo, los zompopos de mayo. Cabeza pequeña, alas largas y un culo redondo y grande. Los indígenas de Chimaltenango, asaban en comal, los culos de los zompopos y se los comían. Los patojos de la ciudad, en cambio, los ponían a pelear.

El primer juego infantil, de los tantos que se sucedían durante el ciclo escolar, era el de los piloyes tiernos, recién cortados de su vaina. El juego se llamaba: pares o nones. Consistía en esconder con el puño cerrado, varios piloyes. Se preguntaba ¿pares o nones –impares-? Si acertaba, ganaba y si no, tenía que dar el mismo número de piloyes escondidos en el puño.

La piloyada es un plato propio de la gastronomía antigüeña. Delicioso. Se sirve en pequeñas bandejas ovaladas de barro.

Cuando las tardes se tornaban plomizas, azotaba un viento frío y la lluvia empapaba la tierra, mi madre solía cantar con un dejo de melancolía, una canción muy triste en su letra y su música.

La tarde era triste,
la nieve caía,
su blanco sudario
los campos cubría;
ni un ave volaba,
ni oíase rumor…

mario 6

El último domingo de Mayo, se celebraba el Día al Árbol. Era un acto cívico, donde estaban presentes estudiantes y las autoridades de la ciudad, se elogiaba al Árbol con un discurso, la declamación de poesías alusivas y se entonaba su Himno, a la vez que se sembraban muchos arbolitos para reponer los que se habían marchitado o cortado. Los estudiantes íbamos revestidos con nuestro impecable uniforme de gala.

Para el Instituto Normal para Varones de Antigua Guatemala (INVAG, hoy INVAL) queda para su historia, este suceso. El profesor de Sexto grado de Primaria, -don Eduardo Contreras- preparó al distinguido alumno  Sebastián Castellanos, para que declamara un poema en el acto dedicado al Árbol. Un día antes –sábado- Sebastián y un amigo se fueron a bañar a los baños de  la finca Filadelfia y se ahogaron.

Al año siguiente, preparó con el mismo poema a Guillermo Morán.  En las aguas marinas del Puerto de San José, Guillermo se ahogó, justo un día antes del acto cívico.  Con esa coincidencia, no se intentó de nuevo, que ese poema fuera declamado en ningún acto del Instituto. Sebastián y Guillermo fueron dos excelentes declamadores.

El domingo que debía de celebrarse el acto cívico dedicado al Arbol, los estudiantes del sexto grado de primaria, revestidos con el uniforme de gala, los acompañaron a su última morada.

Ungidos de pujante clorofila, cantábamos:

¡Loa al árbol, señor de la estrofa!
porque él tiene designios de Dios,
aproxima el oído en cada hoja,
se presiente un profundo rumor.

mario 1

Virgencita familiar que nos acompañó siempre

Al atardecer del último día del mes de Mayo, la iglesia Catedral abría de par en par sus dos puertas. El rezo a la Virgen María era con cánticos de exaltación.  Las niñas vestían de blanco y los niños con su mejor trajecito oscuro. Las andas de la Virgen se adornaban con muchas flores blancas y su procesión era solemne y se alegraba con las voces tiernas de los niños que alegres cantaban. Cada quien llevaba en sus manos,  una azucena  en señal de pureza.

El primero de junio, se iniciaba en la iglesia de Nuestra Señora de las Mercedes, el mes dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, que terminaba con una exposición del Santísimo de sábado a domingo y con una procesión eucarística alrededor de sus dos amplias naves.

Así vivíamos los niños de entonces, el tan esperado mes de mayo…

 (Mi madre doña Luz, lo cantaba con gran sentimiento y un dejo de tristeza)

Dedicado a mis padres don Roberto González y doña Luz Ramírez y a mi tía – mamá Carlota  Estrada Ramírez, quienes me contaron tantas cosas bonitas de  mi ciudad natal. Y a Tonita Tejeda que la tarde de fin del Mes de Mayo,  vestía de blanco como Hija de María y pasaba frente a la casa, regalando cánticos y Aves Marías.                                                 
Anuncios

Acerca de Culturales de Maco

Notas culturales compartidas y creadas por Marco Monzón, y colaboraciones para compartir desde la cultura, el arte, la espiritualidad y la tradición católica. Comparte ademàs, notas culturales de medios de comunicaciòn.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s