QUE BELLA CRUZ

Escribe:
Marco Tulio Monzón
Cuarenta Prosas Cuaresmales

Como una gran bendición, veo cómo eres llevada, Oh, Consagrada Imagen Nazarena, al anda que te portará en la procesión que tus fieles esperan ansiosos.  También veo la majestuosidad de la cruz que está siendo colocada sobre tu hombro. 

Es una cruz hermosa, laminada en oro, con aplicaciones de plata y fina pedrería, sujeta a una base delicadamente colocada para que no te lastimes.

¡Que cruz!  ¡Que liviana! ¡Que hermosa…! No es como la cruz que llevaste aquel día hacia el calvario.  No es la rústica madera, pesada, manchada en sangre.  Y pienso en la gran diferencia entre aquella y la que ahora te es colocada con delicadeza y oraciones, sin insultos ni golpes.

El madero que aquella vez llevaste era tosco, áspero, martirizaba tus hombros, doblegaba tus rodillas, su peso hacía que las piedras hirieran las plantas de tus pies; es más, te hizo caer tres veces.  Sin embargo llegaste con él hasta donde se escribiría la página más importante de la historia de la humanidad, porque no podíamos esperar nada menos de quien tenía la misión de redimir al mundo.

Tu cruz no tenía adornos de oro ni de plata, tenía sangre.  No tenía delicados soportes que evitaban el contacto, tenía clavos.  No tenía esmeraldas ni rubíes, tenía una sentencia.  ¿Cómo pudiste soportar todo ese martirio?

Para Ti, Oh Jesús, no había nada menos complicado que padecer aquel suplicio, porque tu cruz no solo llevaba el peso de nuestros pecados sino también el arrepentimiento futuro de nuestro corazón.  Tú sabías Jesús, que estaba por germinar la semilla que sembrabas en el calvario.

Igual que aquella primera vez, hoy recibes con inmensa alegría esta bella cruz, porque sabes muy bien que después de dos mil años, la semilla ha germinado.  Cuántas almas has conmovido, cuánto arrepentimiento has logrado, cuánta fe has renovado.

Estás listo para salir a las calles.  Nosotros ahora seremos sirineos que al cargar el anda, podremos meditar por unos minutos sobre el peso que llevaste aquella vez, y te veremos llevar con gozo esta nueva cruz, porque la has convertido en un símbolo de redención, en un camino para llegar a nuestro Padre Celestial.

No cambies tu cruz, Señor, que hoy nos corresponde a  nosotros llevar el peso de nuestros pecados.

Anuncios

Acerca de Culturales de Maco

Notas culturales compartidas y creadas por Marco Monzón, y colaboraciones para compartir desde la cultura, el arte, la espiritualidad y la tradición católica. Comparte ademàs, notas culturales de medios de comunicaciòn.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s