El delantal, símbolo de la mujer honrada y trabajadora -1 de 2-

delantal - copiaPor
Roberto Villalobos Viato
Revista D Prensa Libre
Guatemala, C. A.

Esta prenda es considerada como un accesorio indispensable en el vestuario de muchas mujeres. Muchas aún visten delantal, sean amas de casa o comerciantes. Lo usan  para para guardar dinero o algún documento, así como para mantener limpia su ropa. También “ha llegado a ser el símbolo de la mujer que trabaja con  honradez”, dice el historiador Aníbal Chajón.

Lucha mestiza: Juan de Solórzano Pereira, quien fue miembro del Consejo de Indias, escribió en la primera mitad del siglo XVII que las mestizas y mulatas tenían prohibido vestir como las españolas, pues la indumentaria era un indicador social, apunta la investigadora Pilar Sanchiz en La sociedad de Santiago en el siglo XVI. Valores y relaciones interétnicas, publicado en la Historia General de Guatemala. 

Por eso, las mestizas de los siglos XVII y XVIII no debían ataviarse como las damas provenientes de Ávila, España, quienes acostumbraban  usar faldas anchas de colores vivos; tampoco como las de Salamanca, con corpiño de seda, chal y delantal, mucho menos como las de Galicia, que lucían delantales de grandes proporciones.

“Es probable que esa pieza haya sido introducida a España durante el reinado de la Casa de Habsburgo, que provenía de Austria, pues era una costumbre entre las mujeres centroeuropeas”, comenta Chajón.

“Quizás esas influencias hayan venido a Guatemala con los inmigrantes europeos”, profundiza el historiador en su documento El delantal, símbolo visible de la mujer honrada.

delantal

Este accesorio cuesta entre Q200 y Q700, dependiendo del diseño y del material con que fue confeccionado. Foto Prensa Libre: Edwin Bercián.

Religiosidad: Otro factor de influencia fue la Iglesia. En la Colonia, el catolicismo idealizó el matrimonio y el papel femenino fue restringido a la actividad doméstica. Pero, como esto no siempre podía cumplirse, las mestizas se incorporaron a distintas actividades productivas tanto para sobrevivir como para no ser consideradas pecadoras.

“Ellas mostraron que eran honradas ‘de las manos’, es decir, que obtenían ingresos económicos de forma honorable, con el fruto de su trabajo, pese a que no habían logrado casarse”, expresa Chajón.

Fue así que de a poco empezaron a ponerse el delantal y, a la vez, la  pieza fue percibida, quizás inconscientemente, como el símbolo de la mujer trabajadora y honrada.

Siglo XIX: Para esa centuria, muchas mestizas estaban motivadas a buscar independencia económica, ya sea  por deseo de superación o por circunstancias de la vida. “Así quedó firme este fenómeno sociocultural: que la honradez podía expresarse a través del vestuario”, dice Chajón.

Anuncios

Acerca de Culturales de Maco

Notas culturales compartidas y creadas por Marco Monzón, y colaboraciones para compartir desde la cultura, el arte, la espiritualidad y la tradición católica. Comparte ademàs, notas culturales de medios de comunicaciòn.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s