Guatemala desde las profundidades de su historia -primera parte- (2 de 2)

TIKAL 2 VALORPor 
Celso A. Lara Figueroa
Diario La Hora 
Guatemala, C. A.
 
Durante este período la organización social predominante es la de núcleos agrícolas en forma de aldeas. Esto es natural, por cuanto que ya sabemos que la agricultura constituye la base de la cultura. El procedimiento utilizado era el de limpiar una porción de terreno de vegetación, mediante el sistema de rozas, o sea la quema de bosques; las cenizas resultantes del fuego actúan como un fertilizante que coadyuva en la producción agrícola; después de unos tres años de utilización de esta parcela, el suelo calizo de Petén no permitía seguir cultivándola, por el desmejoramiento de la cosecha, era entonces el momento de abandonar esta tierra y buscar otro sitio, en el cual se repetía el mismo procedimiento.

La parcela abandonada quedaba de barbecho, y la continua pluviación de estas tierras hacía que pronto la selva la repoblara, ejerciendo con esto, la naturaleza, su benéfica acción regeneradora y después de algunos años, la misma tierra estaba lista para volver a producir alimentos para aquellos primitivos mayas.

La economía de los mayas estuvo, durante el Preclásico, fundamentada en la agricultura. Y los productos que se cultivaban fueron: maíz, frijol, calabazas y chile. Estos productos constituyeron siempre la base y sustentación alimenticia de aquel pueblo. La dieta era también complementada con la abundante caza de las selvas seculares, así como con la pesca en los abundantes ríos y lagos de las tierras bajas de Guatemala.

Por otro lado, la religión estuvo representada por un culto a la fertilidad de la tierra, así como por una deificación de los fenómenos naturales. Esto es del todo comprensible, en un pueblo cuya vida giraba en torno a la agricultura; la fertilidad de la tierra tenía que ser una preocupación constante de aquel pueblo agricultor; del mismo modo los fenómenos de la naturaleza, conexos con la actividad agrícola, tenían que tener una importancia equivalente y complementaria a la fertilidad de la tierra. Así la lluvia, los vientos, el Sol, las tempestades, las fases de la Luna, las estaciones del año, etcétera, debieron impresionar hondamente la mentalidad de aquellos hombres laboriosos.

PERÍODO CLÁSICO

Se denomina de este modo a aquel período en el cual los mayas alcanzaron la cúspide de su desarrollo cultural; su duración fue de unos seiscientos años y podemos agregar que, prácticamente todo lo esplendoroso que vemos del mundo maya, fue construido o producido en aquel momento.

En este período la organización social consistió en un gobierno dirigido por una teocracia gobernante, que reúne en sí importantes funciones; o sea, que el gobierno está ejercido por sacerdotes, que a su vez tienen cierto mando militar y cuya línea de sucesión es hereditaria.

La organización política guarda similitud con la llamada Ciudad-Estado, en la cual un determinado centro ceremonial ejercía jurisdicción sobre una reducida área circundante. A la cabeza de la Ciudad-Estado estaba el personaje llamado Halac Uinic, seguido, en importancia, por los caciques menores, el sacerdocio, la nobleza, el pueblo y los esclavos.

En temas económicos, se da una intensificación de la agricultura, la cual básicamente seguirá siendo muy parecida al período anterior, sobre todo en cuanto a los productos cultivados; por lo demás, una vez llenadas las necesidades alimenticias de una población, el excedente producido era vendido o cambiado por otros productos. Este excedente destinado a los mercados debió ser abundante, pues el comercio interregional fue vigoroso y para esto fue preciso que hubiera una buena división del trabajo, como indudablemente ocurrió, pues es obvio que las artes y las ciencias llegaron en este momento a su cenit.

La religión de este período se vuelve complicada en extremo, sobre todo por la proliferación de dioses y deidades, cada uno de ellos con sus características, ritos, templos y devotos. Se puede decir que el sentimiento religioso del pueblo maya fue un sol, en torno del cual gravitaron todas las otras actividades, incluidas el arte y las ciencias; la religión estaba presente para un individuo desde el momento mismo de su nacimiento. El Calendario ceremonial, o Tzolkín, era meticulosamente observado, con una minuciosidad que casi rayaba en lo obsesivo; mucho de lo que se conserva hoy en registros escritos o gráficos de los mayas clásicos, tiene que ver con el calendario y, consecuentemente, con la religión politeísta.

Finalmente, prácticamente todas las ciencias que desarrollaron estuvieron vinculadas con la religión; es decir, que no se daba el cultivo de las ciencias ni de las artes por ellas mismas, sino en función de un fin religioso.

Acerca de Culturales de Maco

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