Fábula del destierro y las ovejas

Foto tomada de Internet

Foto tomada de Internet

Por:
Juan Manuel Rodríguez García

Siglo21
Guatemala, C. A.

La historia cuenta que, hace un par de cientos de años, el grupo perseguido era el de las ovejas del nuevo mundo. Los caballos del viejo mundo querían convertirlas en caballos nomás tocaron tierra en el nuevo continente. Aunque de diferente color y estatura, los caballos del viejo mundo querían volver lo más parecido a ellos a dichas ovejas. Los caballos les impusieron religión y forma de vestir. Las ovejas sentían que sus derechos esenciales eran violados; sufrieron por años viviendo en persecución. Un grupo de ovejas caminó hasta llegar a un lugar místico conocido como San Juan la Laguna, a las orillas de un lago que cuentan –no sabría decirles– que cuando el sol se pone en medio de unos bellos volcanes que engalanan dicho lago, viene siendo lo más parecido al paraíso.

Las ovejas lograron ubicarse y al fin, después de ser perseguidas, lograron descansar siendo ovejas. Aunque algunas cosas se implementaron de la escuela que dejaron los caballos, aprendieron y formaron grupos de apoyo para que jamás se cometiera un acto de racismo sobre ellas de nuevo. Fue en ese momento que se dieron cuenta de lo importante que era respetar a cada uno como es, pues al sufrir ellas sintieron en carne propia lo horrible que se sentía el ser desterrado, incomprendido y abusado. Prometieron que ahora serían felices.

Muchos años después, un grupo de cebras estaba buscando un lugar donde vivir, luego de ser incomprendidas por el mundo, ya que su forma de ser era bastante radical. Eso sí, no atentaban contra nadie, pero la forma de ver el mundo de este grupo de cebras simplemente difería del de la gran mayoría. Encontraron tranquilidad y paz en un lago rodeado de volcanes, el mismo que fuera la salvación para las ovejas. Supusieron que allí sentirían paz y tranquilidad pues la comunidad de ovejas había sido igual de incomprendida. Las cebras decidieron dejar todas sus pertenencias en la localidad.

Las ovejas entraron en pánico. ¿Cómo era posible que un grupo de cebras quisiera vivir en el mismo lugar que a ellos les había dado techo? Las ovejas, sin pensarlo dos veces, decidieron que había que llamar al Consejo de las Ovejas Ancianas para que resolviera qué hacer. El Consejo no tuvo mayor remedio: era imperativo que las cebras debían irse porque eran diferentes y no se adaptaban a la cultura de las ovejas. Así mismo, las ovejas –de forma defensiva por todo lo que sufrieron sus ancestros– amenazaron a las cebras que si no se retiraban inmediatamente, iba a correr sangre. Las cebras, sin comprender cómo aquel grupo de ovejas pasaba de perseguidas a perseguidoras, decidieron irse al día siguiente: demasiada sangre se está derramando en otros lares y líneas como para teñir de rojo el agua de dicho paraíso. Las ovejas celebraron: ¡Victoria! ¡Se ha hecho justicia!

En fin, cada cierto tiempo, para que las ovejas no olviden lo que sufrieron sus ancestros con los caballos del viejo mundo, de vez en cuando se dedican a encontrar un grupo diferente que “atente contra su cultura”, como las cebras, para poder desterrarlo y enseñarle al mundo lo que es justicia.

Acerca de Culturales de Maco

Notas culturales compartidas y creadas por Marco Monzón, y colaboraciones para compartir desde la cultura, el arte, la espiritualidad y la tradición católica. Comparte ademàs, notas culturales de medios de comunicaciòn.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s