La abuela de mis hijos

abuela-de-dibujos-animadosPor
Lucrecia de Palomo
Columna Cuaderno de Escritor
Siglo21
Guatemala, C. A.
 
Veinte veces nos decía mi mamá lo mismo, hasta que por terca se nos quedaban las cosas. Paso que daba ella, todos agarrados de su falda la seguíamos, muchas veces peleando entre nosotros, pero prendidos de esa enagua. Puedo recordar la fortaleza de esa mujer. Decían que no trabajaba, pues no recibía un salario por lo que hacía; pero infinidad de veces, con todos los hijos que en ese momento habían nacido, salíamos muy de madrugada a la venta del periódico. La responsabilidad y el amor por la familia estaban presentes ante todo.

Mañana es un gran día para toda la sociedad guatemalteca ¡el Día de la Madre! El momento en que se celebra, en la mayoría de las familias chapinas, a esa mujer que da el ser. En la cotidianidad del festejo se dan regalos comprados en almacenes y se comparte comida elaborada fuera de casa. Pero el día debería ser mucho más que eso: honrar a la madre presente y hacer honor también a las madres formadoras –aquellas que ya no están, pero que fueron quienes enseñaron con su ejemplo a las de hoy.

Si Dios es amor y Dios creó a la mujer y al hombre para que se multiplicaran, esa multiplicación es también la base del sentimiento más fructífero del mundo. La maternidad la lleva dentro la mujer, pero se aprende de una madre. Bajo esa premisa puedo hablar sobre mi experiencia materna, la que compartí al inicio. Mi madre fue amor. Una mujer con una capacidad de amar como pocas. Siempre estuvo para sus hijos y por supuesto para sus más de treinta nietos. Fue el ejemplo que toda mujer y hombre necesitan para tener familias sanas e integrales.

La Unta, nombre que daban los nietos a mi mamá, amó y enseñó con la práctica que ese sentimiento no tiene límite, que es la base para cualquier meta que se desee alcanzar. Mostró que es en la familia en donde se aprende todo y que no la hay perfecta sino con deseos de permanecer unidas. La felicidad está en saber resolver los problemas con amor y justicia y eso es lo que todas sus nietas ponen en práctica hoy que son madres.

Agradezco a Dios el haber permitido que mis nietos tuvieran esa gran bisabuela, pues no todos corren con esa suerte. ¿Cómo serían las abuelas de la madre que fue capaz de prostituir a su hija de 14 años por Q100 el servicio? ¿Cómo, aquellas cuyas nietas están abandonando a sus bebés en atrios y ventanas? O aquellas que han llegado hasta asesinar a sus bebés. ¿Qué sucede con las abuelas y madres de las mega metrópolis donde se contabiliza la misma cantidad de partos que de abortos? ¿Quiénes fueron las madres de estas mujeres? ¿Qué modelos recibieron ellas de sus madres?

El reto que la mujer enfrenta para lograr trasmitir el ejemplo de una familia integral es muy grande, el cambio en la sociedad y los constantemente bombardeos cruzados sobre cómo debe actuar la mujer moderna y la igualdad ante el sexo opuesto son confusos. Los programas de televisión, los medios de comunicación, libros de texto, organizaciones con fines obscuros, etc. están poniendo en riesgo a la familia. En este día que se conmemora a la Madre, tengo que agradecer a la abuela de mis hijos, la sembradora de mis nietos, la que marcó la diferencia.

Acerca de Culturales de Maco

Notas culturales compartidas y creadas por Marco Monzón, y colaboraciones para compartir desde la cultura, el arte, la espiritualidad y la tradición católica. Comparte ademàs, notas culturales de medios de comunicaciòn.
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